Beneficios de la Colza

08-nov-2018

Beneficios Globales del Cultivo


La contribución general de la colza al suelo, al medio ambiente y a la resiliencia general de la granja tiene también gran importancia junto con el valor del cultivo como fuente de beneficios y como rotación para los cereales.

 

Contrastando de manera destacada con los cultivos de primavera, los cultivos bien gestionados de colza de invierno proporcionan 11 meses de cobertura del suelo para minimizar los efectos dañinos de la erosión por el viento y el agua sobre los suelos durante los meses más vulnerables del invierno, sin los costes y carga de trabajo adicionales asociados a los cultivos de cobertura.

 

A lo largo de este tiempo, 280 000 metros de raíces primarias y secundarias por cada hectárea favorecen la aireación del suelo y reducen el riesgo de lixiviado de nitratos a través del perfil del suelo, así como de su escorrentía en superficie. Estas raíces y el crecimiento sustancial de este cultivo sobre el suelo producen típicamente 12 toneladas/hectárea de biomasa anual, contribuyendo significativamente a la acumulación de valioso humus del suelo al incorporarse tras la cosecha.

 

La colza ha cumplido históricamente un papel útil como cultivo de rotación agrícola, evitando la aparición de malas hierbas y mejorando la calidad del suelo. Tiene la ventaja de ser un factor diversificador en la rotación de cultivos, lo que da como resultado una mejora en el rendimiento de los cereales en comparación con el trigo. También hay una disminución general en los problemas fitosanitarios y, por tanto, en los costes. Los tiempos de cultivo de la colza, y en concreto la fecha de siembra, coinciden con los del resto de cultivos de rotación.

 

La colza estimula la producción posterior del trigo

El trigo cultivado tras la colza produce alrededor de un 10 % más que el precedido de trigo. Las diferencias en productividad pueden alcanzar hasta un 30 %.
  

  • La colza es más barata de producir que el trigo.

Los costes de desherbar el trigo son menores tras un cultivo de colza. Pueden reducirse los costes de protección con fungicidas. Los requisitos de fertilización con nitrógeno (-20 a -50 unidades) y con fosfato son menores.
   

  • La colza revaloriza el estiércol del ganado

La colza tiene grandes capacidades para mejorar el pienso orgánico de final del verano. Puede absorber más de 100 kg de nitrógeno si se implanta lo suficientemente pronto.

   

  • La colza rompe el ciclo de las enfermedades de los cereales.

Las rotaciones cortas de cereales favorecen el daño por pulguilla, la fusariosis y la escaldadura. Los efectos beneficiosos de la colza en la rotación con cereales se explican simplemente por el efecto de corte. Además, la descomposición de los residuos de la colza, rica en glucosinolatos, genera la producción de compuestos tóxicos capaces de inhibir los hongos conservados en el suelo.
   

  • La alternancia de cultivos facilita el desherbado.

La alternancia de cultivos posibilita un mejor control de las malas hierbas mediante la combinación de distintas medidas de control. La práctica del cultivo único favorece a aquellas malas hierbas cuyo ciclo coincide con el de este cultivo y que pertenecen a la misma clase. La colza inhibe por tanto la reproducción de hierbas cuyo ciclo es de invierno o primavera. Al ocupar el suelo desde septiembre hasta junio, limita el desarrollo de las hierbas anuales durante un período de diez meses, siempre que el desherbado otoñal sea satisfactorio.

 

A su vez, esto mejora tanto el drenado como la retención de agua en el suelo, la estructura y resiliencia del suelo, y la futura captura y disponibilidad de nutrientes. Cortada y esparcida sobre la superficie del suelo como un mantillo antes del cultivo y la siembra de cereales de invierno, la colza puede proporcionar también una valiosa protección contra la pérdida de humedad al final del verano. La resiliencia económica y medioambiental de toda la granja, así como de sus suelos, se ve asimismo mejorada al incluir colza de invierno en rotación con los cereales. Como cultivo adicional de alto valor con una vulnerabilidad climatológica y unas oportunidades de mercado diferentes a las de los cereales, disminuye efectivamente el riesgo debido al clima actual cada vez más impredecible y a la incertidumbre en los precios de consumo. La colza está también reconocida como un cultivo especialmente valioso para la fauna silvestre de las zonas agrícolas. Su denso dosel con tallos rígidos proporciona un medio ideal para una gran cantidad de especies de pájaros, a la vez que protege la superficie del suelo del sol y del viento para mantener los niveles de humedad que sustentan una próspera comunidad de invertebrados.

 

 


INFÓRMESE SOBRE LOS BENEFICIOS DE CULTIVAR COLZA
 

Combatir las heladas - Más Información


Maximizar el resultado de las cosechas - Más Información


Reducir el impacto de las plagas - Más Información


Gestionar el problema de las malas hierbas - Más Información


Protección contra enfermedades del tallo y de la hoja - Más Información