Deficiencia de nutrientes

09-oct-2014

 

Las condiciones que favorecen la aparición de síntomas de deficiencia

  • Los factores medioambientales pueden llevar a deficiencias de nutrientes en el maíz; entre otros, las condiciones meteorológicas, las condiciones del suelo o la disponibilidad de nutrientes.
  • Las deficiencias nutricionales también pueden provenir de procesos internos de la planta de maíz, problemas de absorción de la raíz o de una deficiencia real de nutrientes del suelo.
  • Si los síntomas de deficiencia aparecen, se deberán comprobar los tejidos y la fertilidad del suelo a tal efecto antes de utilizar fertilizantes adicionales.

 

 

Las condiciones relacionadas con el medio ambiente

  • Un metabolismo y una fotosíntesis ralentizados debido a las condiciones medioambientales, que incluirían una combinación de temperaturas nocturnas frescas, cielos nublados y suelos saturados.
  • Un crecimiento rápido de las plantas provocado por temperaturas cálidas seguido de un crecimiento lento debido al clima frío.

 

Las condiciones del suelo

  • Una disminución de la actividad microbiana y una liberación baja de nutrientes en suelos fríos y saturados.
  • El suelo compactado puede limitar el crecimiento de las raíces y provocar un mal drenaje (imagen 1).
  • Es más probable que las plantas desarrollen una deficiencia en nutrientes como el azufre (S), el magnesio (Mg) o el zinc (Zn) en suelos pobres en materia orgánica (S), ácidos (Mg) o con un pH elevado (Zn).

 

La persistencia de herbicidas

  • Los daños causados por la persistencia de herbicidas según las condiciones de aplicación (fase, clima...). Las nervaduras de las hojas de maíz serán por consiguiente blancas, mientras que el tejido entre ellas permanecerá verde.

 

 

La compactación del suelo puede limitar el crecimiento de las raíces y las fuertes lluvias pueden provocar una lixiviación de nutrientes solubles en agua como el nitrógeno y el azufre, en la zona de las raíces, lo que conllevaría síntomas de deficiencias de nutrientes en el maíz.

 

 Los síntomas foliares de la deficiencia de nutrientes

 

Cuando la planta de maíz tiene deficiencia de nitrógeno (N), las hojas más viejas pueden parecer blanquecinas o adquirir un tono verde amarillento. La deficiencia comienza, por lo tanto, a provocar una forma en V a partir del extremo de la hoja (imagen 2).

 

Una deficiencia de azufre se manifiesta generalmente como un amarilleamiento de las hojas jóvenes y, en ocasiones, se confunde con la deficiencia de nitrógeno. Dado que el azufre no se trasloca con tanta facilidad en la planta, las hojas más jóvenes mostrarán los síntomas visuales en primer lugar.

 

Una planta de maíz que tenga una deficiencia de zinc presentará clorosis en las hojas superiores. Las nervaduras, la nervadura central y el borde de las hojas permanecerán verdes. Si la deficiencia se intensifica, las bandas (o “rayas”) crecen a los lados de la nervadura central y las hojas pueden quedarse casi blancas (imagen 3). Además, una planta de maíz con una deficiencia de zinc puede presentar un retraso en el crecimiento, lo que provocaría entrenudos recortados en el tallo.

Imágenes reproducidas con la autorización de: University of Minnesota Extension, Zinc for Crop Production. www.extension.umn.edu

 

Los sistemas de raíces del maíz en suelos húmedos

 

Los suelos saturados por las fuertes lluvias del año anterior pueden provocar una limitación del crecimiento de los cultivos y de la absorción de los nutrientes (imagen 1). Las capas de compactación se forman cuando un equipo agrícola pesado recorre la tierra húmeda. Estas capas pueden bloquear los sistemas de raíces y limitar la disponibilidad de los nutrientes. La humedad del suelo también puede reducir los niveles de oxígeno que contiene, afectando así al crecimiento de las raíces y a la absorción de nutrientes. Si el crecimiento continúa con un clima más seco y soleado, estos problemas pueden llegar a solucionarse.

 

 

La gestión de los elementos nutritivos.

 

Los análisis de los tejidos y del suelo pueden ayudar a determinar si la deficiencia se debe a los recursos del suelo o bien a la absorción y al metabolismo de la planta. A lo largo de la temporada de crecimiento, un análisis del tejido vegetal puede indicar los niveles de azufre, magnesio y zinc que contiene la planta en el momento de tomar la muestra.

 

Para comprobar los niveles de azufre, magnesio y zinc, generalmente tomamos una muestra de hojas de la mazorca de maíz que presenten los síntomas, pero los procedimientos analíticos pueden variar en función de los laboratorios. Podemos analizar los tejidos al comienzo de la temporada, después de la época de siembra, pero antes de la floración masculina.

 

Cuando se toman muestras de las plantas que sospechamos que tienen deficiencias de nutrientes, es recomendable recoger también una muestra de plantas sanas en un estadio de desarrollo equivalente. Los resultados de las pruebas al comienzo de la temporada pueden servir para determinar si es necesario realizar una fertilización adicional. Una prueba del tejido, combinada con un análisis del suelo, puede revelar las razones de un nivel alto o bajo de nutrientes en una planta. Un análisis del suelo es muy útil para prevenir las necesidades de nutrientes para la siguiente temporada. Por otro lado, resulta insuficiente para obtener resultados fiables sobre los niveles de azufre.

 

Con frecuencia, las plantas sobreviven a los síntomas. De hecho, el calentamiento del suelo promueve la actividad microbiana y la descomposición de la materia orgánica, lo que libera nutrientes adicionales. Un crecimiento hacia abajo de las raíces también puede permitir la obtención de nutrientes solubles en agua tales como el azufre o el nitrógeno, que pueden haber sido lixiviados hacia mayores profundidades en el suelo a causa de la humedad.

 

 

Resumen

 

Una planta de maíz pasa de la dependencia energética de la semilla a la adquisición energética de la fotosíntesis durante la etapa de crecimiento de V3 a V5. El aspecto estético de las plantas a lo largo de estas etapas es, con frecuencia, variable y puede verse influido por el entorno. Podemos observar durante las etapas vegetativas y realizar un análisis de los tejidos cuando aparezcan las marcas si los síntomas persisten durante la temporada. Corregir el problema a lo largo de la temporada puede resultar imposible; pero durante la preparación del suelo para la temporada siguiente podemos incluir el uso de fertilizantes adicionales, en función de las recomendaciones extraídas de los análisis del suelo, así como una reducción o una prevención de la compactación.

 

Fuentes

 

1 Gower, S. 2006. Fomesafen carryover to corn. Michigan State University. Field Crop Advisory Team Alert.

2 Fernandez, F. 2009. Identifying nutrient deficiencies in corn. University of Illinois. The Bulletin No. 13 Article 6.

3 Stevens, G. Integrated pest management: Crop nutrient deficiencies and toxicities. University of Missouri-Columbia. IPM1016.

4 Thom, W. O. et. al. 2000. Sampling for corn plant tissue analysis. Iowa State University Extension. NCH-15.

 

Otras fuentes utilizadas

 

Rehm, G. 2004. Striped corn: causes and corrections. University of Minnesota. Minnesota Crop News June 17, 2004.

Rehm, G. and M. Schmitt. 1989. Sulfur for Minnesota soils (FO-00794-GO). University of Minnesota.

Rehm, G., C. Rosen, and M. Schmitt. 2002. Magnesium for crop production in Minnesota (FO-00725-GO). University of Minnesota.

Rehm, G. and M. Schmitt. 2002. Zinc for crop production (FO-00720-GO). University of Minnesota.

Thom, W.O., J.R. Brown, and C.O. Plank. 2000. Sampling for corn plant tissue analysis. National Corn Handbook (NCH-15).

Información Relevante

www.extension.umn.edu