Características nutricionales principales del maíz para silo

04-dic-2017

Importancia de los componentes nutricionales

Considerando con cuidado los componentes nutricionales, los productores pueden mejorar la calidad general del ensilado y el rendimiento económico de la producción de leche.

 

El ensilado de alta calidad maximizará la capacidad de ingestión y cubrirá las necesidades de la vaca, mientras que el ensilado de baja calidad ocupará espacio en el rumen, y hará necesario incurrir en costes adicionales para completar la ración con pienso concentrado y poder cubrir así las necesidades diarias de la vaca.

 

La calidad del ensilado y el equilibrio correcto entre almidón y digestibilidad de la fibra ayudan a mantener la salud de los animales y garantizan una mayor disponibilidad de energía vital para las vacas, lo que supone mayor productividad y rentabilidad para el productor.

 

Hay cuatro factores nutricionales esenciales: 1) energía, compuesta de 2) almidón y 3) fibra y 4) digestibilidad de las paredes celulares. Todos son necesarios para obtener un ensilado de la mejor calidad. Los mejoradores de DEKALB seleccionan las variedades híbridas de maíz que aseguren estos factores a los agricultores.

 

Energia

El maíz para ensilado se cultiva fundamentalmente por su alto contenido en energía. Aunque se han realizado esfuerzos de mejora para potenciar otros componentes nutricionales, como el contenido en aminoácidos y aceite, el cultivo se sigue justificando fundamentalmente por su gran valor energético. La energía, en términos de nutrición, no es un componente como tal sino el valor calórico que puede obtenerse de un pienso para mantener la actividad metabólica. El maíz proporciona está energía a partir de dos fuentes;

 

  • El rastrojo, principalmente compuesto por fibra y con una energía digestible en un 40 – 80 % (dFND)

  • La mazorca, principalmente compuesta por almidón y con una energía digestible casi al 100 %

 

El ensilado contienen otros componentes nutricionales como azúcares solubles, proteínas y grasas, pero están presentes en cantidades y suponen una contribución pequeña en la ración de pienso global.

 

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Almidón

  • Principal fuente de energía del maíz, procedente exclusivamente del grano.

  • Niveles en el ensilado de maíz: 27-35 %.

  • Necesidad de ajustar la ración de almidón en función de este valor.

  • si es muy bajo: añadir concentrados para aportar más energía o el ensilado de maíz podría usarse en un porcentaje mayor en la ración,

  • si >30%: añadir más fibra para mantener a las vacas rumiando y evitar la acidosis.

 

Las vacas aprovechan el almidón en determinadas condiciones, algunas partes pueden perderse, dependiendo de la ración total y de lo bien que se haya procesado el grano durante la cosecha. Hay dos tipos de almidón:

 

  • Almidón del endospermo vítreo

  • Almidón del endospermo harinoso

La vitrosidad del almidón depende principalmente del momento de la cosecha (cuanto más seca sea la cosecha, mayor será el contenido de almidón harinoso) y de la genética de la planta (más almidón vítreos en las variedades dentadas). El almidón vítreo se suele digerir peor en el rumen de las vacas lecheras. No obstante, tras varias semanas en el silo, el almidón vítreo llega a ser igual de digestible que el harinoso. El correcto procesado del grano también elimina los efectos adversos de la vitrosidad del almidón.

 

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Fibra

Los rumiantes, como las vacas, tienen la capacidad de extraer energía de la fibra que ingieren como parte del pienso. Su rumen actúa como una cuba de fermentación en la que las bacterias se ocupan de la degradación de los componentes fibrosos para convertirlos en azúcares fáciles de digerir a lo largo del resto del tracto intestinal, lo que supone una ventaja diferencial de la utilización de cultivos forrajeros en ruminates frente a los animales monogástricos, como los cerdos. La fibra es la pared celular de las células de la planta y está formada por hemicelulosa, celulosa y lignina, que juntas conforman la fibra neutro detergente (FND) que se encuentra fundamentalmente en el rastrojo (tallos y hojas). La celulosa es la parte más degradable de la fibra.

 

Hay tres criterios para caracterizar la fibra del ensilado:

 

Fibra neutro detergente (FND): Fibra total. Valor objetivo = 38-43 % MS

Fibra ácido detergente (FAD): Porción de fibras de degradación lenta. Valor objetivo = 19-22 % MS

Lignina ácido detergente (LAD): Contenido en lignina «no digerible» Valor objetivo = 1,5-3 % MS

 

Obsérvese que FND - FAD = contenido de hemicelulosa.

 

Digestibilidad de las paredes celulares

Puesto que solo parte de la fibra es digerida en el rumen de las vacas, es importante medir la proporción de FND que es fácilmente digestible. La digestibilidad real depende de muchos factores y habitualmente se mide en el laboratorio reproduciendo la acción microbiana en el rumen, mediante un análisis llamado dFND (proporción de FND total digerida en el rumen).

 

Digestibilidad de FND (dFND): Digestibilidad de la fibra total (FND). Valor objetivo: 50-60 %.

 

La calidad de DEKALB es importante. Pensamos en el agricultor

Mientras que algunos mejoradores se centran solo en el almidón de los híbridos de ensilado, los mejoradores de DEKALB trabajan para mejorar la digestibilidad de la fibra, así como en el contenido de almidón. Este compromiso con otros aspectos de la calidad nos diferencia y garantiza a los agricultores una evolución de la calidad y del rendimiento de nuestros híbridos de ensilado año tras año.

 

DEKALB no solo se centra en mejorar el rendimiento total del ensilado y la estabilidad de la producción mediante técnicas de mejora, sino que también ha establecido un programa de selección de híbridos específicamente diseñado para mejorar la digestibilidad (dFND), además de aumentar el rendimiento en grano, lo que se traduce en más producción de almidón y mejor digestibilidad, con una mejor utilización y rentabilidad para el productor de leche.

Más leche a partir del maíz para ensilado DEKALB